Factores que aumentan el riesgo de várices
- 30 ene
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Por qué aparecen y quiénes tienen mayor probabilidad de desarrollarlas

Las várices son venas dilatadas, alargadas y tortuosas que aparecen principalmente en las piernas debido a un mal funcionamiento del sistema venoso. Se desarrollan cuando las válvulas de las venas dejan de cerrar correctamente, permitiendo que la sangre se acumule y aumente la presión dentro de la vena.
Aunque pueden parecer solo un problema estético, las várices forman parte de la enfermedad venosa crónica, que puede progresar y generar molestias, inflamación y complicaciones si no se trata.
¿Por qué se forman las várices?
Las venas de las piernas trabajan contra la gravedad para devolver la sangre al corazón. Cuando las válvulas venosas se debilitan o dañan, la sangre fluye hacia atrás y se estanca, provocando dilatación progresiva de las venas.
Diversos factores aumentan la probabilidad de que este mecanismo falle.
Principales factores de riesgo para desarrollar várices
1. Antecedentes familiares (factor genético)
La herencia es uno de los factores más importantes. Si uno o ambos padres tienen várices, el riesgo aumenta considerablemente, ya que se hereda la debilidad de la pared venosa o de las válvulas.
2. Sexo femenino
Las mujeres tienen mayor riesgo debido a la influencia hormonal:
estrógenos y progesterona relajan la pared venosa
embarazo
uso de anticonceptivos hormonales
terapia hormonal sustitutiva
Estos factores favorecen la dilatación de las venas.
3. Embarazo
Durante el embarazo:
aumenta el volumen sanguíneo
el útero ejerce presión sobre las venas pélvicas
los cambios hormonales debilitan las venas
Esto incrementa notablemente el riesgo de várices, especialmente en embarazos múltiples.
4. Permanecer mucho tiempo de pie o sentado
Trabajos que requieren largas horas sin movimiento (maestros, personal de salud, vendedores, oficinistas, conductores) dificultan el retorno venoso y favorecen la estasis sanguínea.
5. Sobrepeso y obesidad
El exceso de peso:
aumenta la presión sobre las venas de las piernas
dificulta el retorno venoso
acelera el deterioro valvular
Esto incrementa tanto la aparición como la progresión de várices.
6. Edad
Con el envejecimiento:
las venas pierden elasticidad
las válvulas se desgastan
Por eso, la prevalencia de várices aumenta a partir de los 40–50 años.
7. Sedentarismo
La falta de actividad física reduce la acción de los músculos de las piernas, especialmente de la pantorrilla, que actúa como una bomba natural para impulsar la sangre hacia el corazón.
8. Uso de ropa ajustada o tacones altos
La ropa muy apretada dificulta el retorno venoso
El uso frecuente de tacones altos limita el movimiento del tobillo, reduciendo la bomba muscular de la pantorrilla
9. Tabaquismo
Fumar daña la pared de los vasos sanguíneos, favorece la inflamación y empeora la circulación venosa.
10. Enfermedades y antecedentes médicos
Algunas condiciones aumentan el riesgo de várices:
trombosis venosa profunda previa
insuficiencia venosa crónica
hipertensión venosa
traumatismos en las piernas
cirugías previas
11. Cambios hormonales
Además del embarazo, otras etapas como la pubertad y la menopausia pueden influir en el desarrollo de várices debido a cambios hormonales importantes.
¿Quiénes tienen mayor riesgo?

Tienen mayor probabilidad de desarrollar várices las personas que:
tienen familiares con várices
son mujeres
han tenido varios embarazos
trabajan muchas horas de pie o sentadas
presentan sobrepeso u obesidad
llevan una vida sedentaria
tienen más de 40 años
¿Se pueden prevenir?
Aunque no siempre se pueden evitar, estas medidas reducen el riesgo y retrasan su aparición:
realizar actividad física regular
evitar permanecer mucho tiempo en la misma posición
elevar las piernas diariamente
mantener un peso saludable
usar medias de compresión si hay riesgo
evitar ropa muy ajustada
no fumar
acudir a revisión médica ante síntomas tempranos
Conclusión
Las várices no aparecen por una sola causa, sino por la combinación de factores genéticos, hormonales, mecánicos y de estilo de vida. Identificar los factores de riesgo permite prevenir su progresión, buscar atención médica temprana y evitar complicaciones como dolor, inflamación, cambios en la piel o úlceras venosas.






